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PUBLICIDAD SECOP, EMPRESAS DE SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS, SOCIEDADES POR ACCIONES SIMPLIFICADAS, CÓDIGO ESTÁNDAR DE PRODUCTOS Y SERVICIOS DE NACIONES UNIDAS

Radicado: C-009 de 2025Fecha: 16 de febrero de 2025Actor: Lina Maria López Bedoya
Entidades exceptuadas, Naturaleza jurídica, Régimen…
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El concepto explica que, por el principio de publicidad, las entidades estatales exceptuadas con régimen contractual excepcional deben publicar los documentos relacionados con su actividad contractual en el SECOP II (o la plataforma transaccional que haga sus veces), conforme al artículo 53 de la Ley 2195 de 2022 que adiciona el artículo 13 de la Ley 1150 de 2007. También desarrolla el régimen de las empresas prestadoras de servicios públicos domiciliarios: en general, se rigen por derecho privado y solo de forma excepcional por el Estatuto General de Contratación de la Administración Pública. Adicionalmente, precisa que negocios societarios como el contrato de sociedad, la suscripción y la enajenación de acciones no hacen parte de la actividad contractual que corresponde al artículo 53 de la Ley 2195 de 2022, y que el UNSPC solo aplica para la clasificación de adquisiciones de bienes y servicios.

PUBLICIDAD SECOP – Entidades exceptuadas – Artículo 53 – Ley 2195 de 2022

Entre los principales principios de la función administrativa a los que se refiere el artículo 209 de la Constitución, que se proyecta hacia el desarrollo de la actividad contractual de las empresas de servicios públicos, es el de publicidad.  El principio de publicidad impone a las autoridades el deber de dar a conocer sus actos, contratos y decisiones, para que se divulguen y, eventualmente, se controlen dichas actuaciones. Es por eso por lo que, en materia de la contratación estatal, el literal c) del artículo 3 de la Ley 1150 de 2007 establece el Sistema Electrónico para la Contratación Pública –SECOP– como un mecanismo que “contará con la información oficial de la contratación realizada con dineros públicos, para lo cual establecerá los patrones a que haya lugar y se encargará de su difusión a través de canales electrónicos”.

En particular, tratándose del deber de publicación de las entidades estatales exceptuadas del Estatuto General de Contratación de la Administración Pública, resultan particularmente relevante lo dispuesto en el artículo 53 de la Ley 2195 de 2022, mediante el cual se adiciona el artículo 13 de la Ley 1150 de 2007. La referida disposición les asigna la obligación a las entidades estatales que por disposición legal cuenten con un régimen contractual excepcional al del Estatuto General de Contratación de la Administración Pública de publicar los documentos relacionados con su actividad contractual en el Sistema Electrónico para la Contratación Pública –SECOP II- o la plataforma transaccional que haga sus veces.

EMPRESAS DE SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS – Naturaleza jurídica –Sociedades por acciones – Régimen jurídico

A su turno, el artículo 17 de la ley citada señala que “las empresas de servicios públicos son sociedades por acciones cuyo objeto es la prestación de los servicios públicos de que trata esta ley”. De otro lado, el artículo 38 de la Ley 489 de 1998 determina la integración de la Rama Ejecutiva del Poder Público en el orden nacional, y en su literal d) señala que las empresas sociales del Estado y las empresas oficiales de servicios públicos domiciliarios pertenecen a las entidades de la Rama Ejecutiva del sector descentralizado por servicios. El artículo 68 de esta ley, al listar las entidades descentralizadas del orden nacional, se refirió únicamente a las empresas oficiales de servicios públicos, esto es, aquellas en las que la participación del Estado es del 100%.

[…]

Así las cosas, es impreciso afirmar que existen empresas de servicios públicos, cuya naturaleza jurídica es de sociedad de economía mixta, toda vez que, como quedó visto, las empresas de servicios públicos tienen una naturaleza jurídica especial que viene dada directamente por el artículo 356 de la Constitución Política. El hecho de que su composición accionaria esté compartida por recursos públicos y privados no la convierte en sociedad de economía mixta, pues las empresas de servicios públicos tienen su clasificación propia dependiendo de la composición de su capital accionario: empresas de servicios públicos oficiales, mixtas y privadas. Ahora, sin importar su clasificación, todas hacen parte de la Rama Ejecutiva, del sector descentralizado por servicios.

[…]

[…] de la lectura sistemática de las normas referidas puede concluirse que el régimen jurídico que, por regla general, debe aplicarse a la contratación que efectúan las empresas prestadoras de servicios públicos domiciliarios es el derecho privado, y solo excepcionalmente el contenido en el Estatuto General de Contratación de la Administración Pública. En otras palabras, las empresas prestadoras de servicios públicos domiciliarios se sujetan, en su actividad contractual, a las disposiciones del derecho privado, salvo en aquellos casos en los que la Constitución, la Ley 142 de 1994 u otras leyes especiales, sometan tal conducta al Estatuto General de Contratación de la Administración Pública, es decir, a la Ley 80 de 1993, Ley 1150 de 2007 y demás normas complementarias.

SOCIEDADES POR ACCIONES – Noción – Suscripción de acciones – Enajenación de acciones

Esta fungibilidad de las acciones se viene a materializar a través de negocios jurídicos como la enajenación de acciones y la suscripción de acciones a los que se refiere los artículos 384 y 406 del Código de Comercio. El artículo 384 determina que la suscripción de acciones es “un contrato por el cual una persona se obliga a pagar un aporte a la sociedad de acuerdo con el reglamento respectivo y a someterse a sus estatutos. A su vez, la compañía se obliga a reconocerle la calidad de accionista y a entregarle el título correspondiente”. Por su parte, de conformidad con el artículo 406, los titulares de las acciones nominativas de una sociedad por acciones tienen la posibilidad de enajenarlas mediante acuerdos de voluntades, cuya oponibilidad está condicionada por la inscripción en el libro del registro de acciones.   Según esto, la suscripción y la enajenación de acciones son acuerdos de voluntades a través de los cuales se negocia el capital de las sociedades de capital representado en las acciones.

La anterior conclusión resulta particularmente relevante para el tema objeto de consulta, en la medida en que, a juicio de esta Subdirección, negocios jurídicos como el contrato de sociedad, la suscripción y la enajenación de acciones no constituyen una manifestación de la actividad contractual a la que se refiere el artículo 53 de la Ley 2195 de 2022, ni hacen parte de la contratación que recoge el Sistema Electrónico de Contratación Pública–SECOP–. Esto en la medida en que, la actividad contractual a la que se refiere dicha norma se circunscribe a los procesos dirigidos a la satisfacción de las necesidades de bienes, obras y servicios, que se le presentan a las entidades estatales con ocasión del desarrollo de su objeto social. Dicho proceso se materializa a través de la celebración y ejecución de un contrato, lo cual supone el agotamiento de etapas precontractual, contractual y postcontractual, que se desarrollan bajo seguimiento técnico, económico, jurídico y financiero que se realiza mediante la supervisión e interventoría.

CÓDIGO ESTÁNDAR DE PRODUCTOS Y SERVICIOS DE NACIONES UNIDAS -UNSPC- – Solo aplica para adquisiciones de bienes y servicios

Estas etapas, a las que expresamente hace alusión la definición de actividad contractual establecida por el artículo 53 de la Ley 2195 de 2022, no son propias los negocios jurídicos como el contrato de sociedad, la suscripción y la compraventa de acciones, las cuales se desarrollan conforme a lo previsto en los artículos 98, 384 y ss. del Código de Comercio, con el fin de gestionar los aportes de capital que determinadas personas destinan para el desarrollo de un objeto social, con el fin generar utilidades. Debido a esta diferenciación, es que los mencionados negocios societarios no son subsumibles dentro del Código Estándar de Productos y Servicios de Naciones Unidas -UNSPC-, que como su propio nombre lo indica está destinado a la clasificación de bienes y servicios.

Texto del concepto

PUBLICIDAD SECOP – Entidades exceptuadas – Artículo 53 – Ley 2195 de 2022

Entre los principales principios de la función administrativa a los que se refiere el artículo 209 de la Constitución, que se proyecta hacia el desarrollo de la actividad contractual de las empresas de servicios públicos, es el de publicidad. El principio de publicidad impone a las autoridades el deber de dar a conocer sus actos, contratos y decisiones, para que se divulguen y, eventualmente, se controlen dichas actuaciones. Es por eso por lo que, en materia de la contratación estatal, el literal c) del artículo 3 de la Ley 1150 de 2007 establece el Sistema Electrónico para la Contratación Pública –SECOP– como un mecanismo que “contará con la información oficial de la contratación realizada con dineros públicos, para lo cual establecerá los patrones a que haya lugar y se encargará de su difusión a través de canales electrónicos”.

En particular, tratándose del deber de publicación de las entidades estatales exceptuadas del Estatuto General de Contratación de la Administración Pública, resultan particularmente relevante lo dispuesto en el artículo 53 de la Ley 2195 de 2022, mediante el cual se adiciona el artículo 13 de la Ley 1150 de 2007. La referida disposición les asigna la obligación a las entidades estatales que por disposición legal cuenten con un régimen contractual excepcional al del Estatuto General de Contratación de la Administración Pública de publicar los documentos relacionados con su actividad contractual en el Sistema Electrónico para la Contratación Pública –SECOP II- o la plataforma transaccional que haga sus veces.

EMPRESAS DE SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS – Naturaleza jurídica –Sociedades por acciones – Régimen jurídico

A su turno, el artículo 17 de la ley citada señala que “las empresas de servicios públicos son sociedades por acciones cuyo objeto es la prestación de los servicios públicos de que trata esta ley”. De otro lado, el artículo 38 de la Ley 489 de 1998 determina la integración de la Rama Ejecutiva del Poder Público en el orden nacional, y en su literal d) señala que las empresas sociales del Estado y las empresas oficiales de servicios públicos domiciliarios pertenecen a las entidades de la Rama Ejecutiva del sector descentralizado por servicios. El artículo 68 de esta ley, al listar las entidades descentralizadas del orden nacional, se refirió únicamente a las empresas oficiales de servicios públicos, esto es, aquellas en las que la participación del Estado es del 100%.

[…]

Así las cosas, es impreciso afirmar que existen empresas de servicios públicos, cuya naturaleza jurídica es de sociedad de economía mixta, toda vez que, como quedó visto, las empresas de servicios públicos tienen una naturaleza jurídica especial que viene dada directamente por el artículo 356 de la Constitución Política. El hecho de que su composición accionaria esté compartida por recursos públicos y privados no la convierte en sociedad de economía mixta, pues las empresas de servicios públicos tienen su clasificación propia dependiendo de la composición de su capital accionario: empresas de servicios públicos oficiales, mixtas y privadas. Ahora, sin importar su clasificación, todas hacen parte de la Rama Ejecutiva, del sector descentralizado por servicios.

[…]

[…] de la lectura sistemática de las normas referidas puede concluirse que el régimen jurídico que, por regla general, debe aplicarse a la contratación que efectúan las empresas prestadoras de servicios públicos domiciliarios es el derecho privado, y solo excepcionalmente el contenido en el Estatuto General de Contratación de la Administración Pública. En otras palabras, las empresas prestadoras de servicios públicos domiciliarios se sujetan, en su actividad contractual, a las disposiciones del derecho privado, salvo en aquellos casos en los que la Constitución, la Ley 142 de 1994 u otras leyes especiales, sometan tal conducta al Estatuto General de Contratación de la Administración Pública, es decir, a la Ley 80 de 1993, Ley 1150 de 2007 y demás normas complementarias.

SOCIEDADES POR ACCIONES – Noción – Suscripción de acciones – Enajenación de acciones

Esta fungibilidad de las acciones se viene a materializar a través de negocios jurídicos como la enajenación de acciones y la suscripción de acciones a los que se refiere los artículos 384 y 406 del Código de Comercio. El artículo 384 determina que la suscripción de acciones es “un contrato por el cual una persona se obliga a pagar un aporte a la sociedad de acuerdo con el reglamento respectivo y a someterse a sus estatutos. A su vez, la compañía se obliga a reconocerle la calidad de accionista y a entregarle el título correspondiente”. Por su parte, de conformidad con el artículo 406, los titulares de las acciones nominativas de una sociedad por acciones tienen la posibilidad de enajenarlas mediante acuerdos de voluntades, cuya oponibilidad está condicionada por la inscripción en el libro del registro de acciones. Según esto, la suscripción y la enajenación de acciones son acuerdos de voluntades a través de los cuales se negocia el capital de las sociedades de capital representado en las acciones.

La anterior conclusión resulta particularmente relevante para el tema objeto de consulta, en la medida en que, a juicio de esta Subdirección, negocios jurídicos como el contrato de sociedad, la suscripción y la enajenación de acciones no constituyen una manifestación de la actividad contractual a la que se refiere el artículo 53 de la Ley 2195 de 2022, ni hacen parte de la contratación que recoge el Sistema Electrónico de Contratación Pública–SECOP–. Esto en la medida en que, la actividad contractual a la que se refiere dicha norma se circunscribe a los procesos dirigidos a la satisfacción de las necesidades de bienes, obras y servicios, que se le presentan a las entidades estatales con ocasión del desarrollo de su objeto social. Dicho proceso se materializa a través de la celebración y ejecución de un contrato, lo cual supone el agotamiento de etapas precontractual, contractual y postcontractual, que se desarrollan bajo seguimiento técnico, económico, jurídico y financiero que se realiza mediante la supervisión e interventoría.

CÓDIGO ESTÁNDAR DE PRODUCTOS Y SERVICIOS DE NACIONES UNIDAS -UNSPC- – Solo aplica para adquisiciones de bienes y servicios

Estas etapas, a las que expresamente hace alusión la definición de actividad contractual establecida por el artículo 53 de la Ley 2195 de 2022, no son propias los negocios jurídicos como el contrato de sociedad, la suscripción y la compraventa de acciones, las cuales se desarrollan conforme a lo previsto en los artículos 98, 384 y ss. del Código de Comercio, con el fin de gestionar los aportes de capital que determinadas personas destinan para el desarrollo de un objeto social, con el fin generar utilidades. Debido a esta diferenciación, es que los mencionados negocios societarios no son subsumibles dentro del Código Estándar de Productos y Servicios de Naciones Unidas -UNSPC-, que como su propio nombre lo indica está destinado a la clasificación de bienes y servicios.

Bogotá D.C., [Día] de [Mes.NombreCapitalizado] de [Año] 

Señora

Lina Maria López Bedoya

linamarialopezb@yahoo.es

Envigado, Antioquía

Concepto C-009 de 2025

Temas:

PUBLICIDAD SECOP – Entidades exceptuadas – Artículo 53 – Ley 2195 de 2022 / EMPRESAS DE SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS – Naturaleza jurídica –Sociedades por acciones – Régimen jurídico / SOCIEDADES POR ACCIONES – Noción – Suscripción de acciones – Enajenación de acciones / CÓDIGO ESTÁNDAR DE PRODUCTOS Y SERVICIOS DE NACIONES UNIDAS -UNSPC- – Solo aplica para adquisiciones de bienes y servicios

Radicación:

Respuesta a consulta radicados No. P20250103000041

Estimada señora López Bedoya,

En ejercicio de la competencia otorgada por los artículos 3, numeral 5º, y 11, numeral 8º, del Decreto Ley 4170 de 2011, así como lo establecido en el artículo 4 de la Resolución 1707 de 2018 expedida por esta Entidad, la Agencia Nacional de Contratación Pública – Colombia Compra Eficiente– responde sus solicitudes de consulta de fecha 03 de enero de 2025, que fueron formuladas en los siguientes términos:

“¿Una empresa de servicios públicos domiciliarios, que por disposición de la ley 142 de 1994 cuenta con un régimen contractual excepcional al del Estatuto General de Contratación de la Administración Pública, además de su actividad contractual relacionada con su un rol de comprador (adquirente) o vendedor (proveedor o prestador) de bienes y servicios, también debe publicar en el SECOP aquellos procesos derivados de su rol de “empresario”, que el Código de Comercio concibe como contratos, por ejemplo el com?

En el evento en que la respuesta a la anterior pregunta sea positiva, es decir, que sí se debe publicar en el SECOP aquellos procesos derivados de su rol de “empresario”, entonces ¿cuál sería el grupo, segmento, familia, clase y producto de la clasificación de las Naciones Unidas con el cual se reportaría los contratos como por ejemplo el contrato de sociedad, el contrato de suscripción de acciones, el contrato de compraventa de acciones?” [SIC].

De manera preliminar, resulta necesario acotar que esta entidad solo tiene competencia para responder consultas sobre la aplicación de normas de carácter general en materia de compras y contratación pública. En ese sentido, resolver casos particulares desborda las atribuciones asignadas por el legislador extraordinario, que no concibió a Colombia Compra Eficiente como una autoridad para solucionar problemas jurídicos particulares de todos los partícipes del sistema de compra pública. La competencia de esta entidad se fija con límites claros, con el objeto de evitar que la Agencia actúe como una instancia de validación de las actuaciones de las entidades sujetas a la Ley 80 de 1993 o de los demás participantes de la contratación pública. Esta competencia de interpretación de normas generales, por definición, no puede extenderse a la resolución de controversias, ni a brindar asesorías sobre casos puntuales.

Conforme lo expuesto, en aras de satisfacer el derecho fundamental de petición se resolverá su consulta dentro de los límites de la referida competencia consultiva, esto es, haciendo abstracción de las circunstancias particulares y concretas mencionadas en su petición, pero exponiendo algunas consideraciones sobre las normas generales relacionadas con el problema jurídico de su consulta.

1. Problema planteado:

De acuerdo con el contenido de su solicitud, esta Agencia resolverá el interrogante: ¿Las Empresas de Servicios Públicos deben publicar en el SECOP II los contratos de sociedad, suscripción y compraventa de acciones?

2. Respuesta:

Las Empresas de Servicios Públicos no están obligadas a publicar en el SECOP II los negocios jurídicos que desarrollen para su constitución y la gestión de su capital social, como los contratos de sociedad, suscripción y compraventa de acciones. Esto en la medida en que, tales negocios jurídicos no se enmarcan dentro de la actividad contractual a la que se refiere en el segundo inciso del artículo 13 de la Ley 1150 de 2007, adicionado por el artículo 53 de la Ley 2195 de 2022, la cual comprende las etapas precontractual, contractual y postcontractual que las entidades estatales deben agotar para el aprovisionamiento de los bienes y servicios que requieren para el desarrollo de su objeto social.

3. Razones de la respuesta:

Lo anterior se sustenta en las siguientes consideraciones:

El artículo 14 de la Ley 142 de 1994 contiene las definiciones para la correcta aplicación e interpretación del régimen de servicios públicos domiciliarios. Esta norma define las Empresas de Servicios Públicos Oficial, la mixta y la privada, en los siguientes términos:

    1. Empresa de servicios públicos oficial. Es aquella en cuyo capital la Nación, las entidades territoriales, o las entidades descentralizadas de aquella o estas tienen el 100% de los aportes.
    2. Empresa de servicios públicos mixta. Es aquella en cuyo capital la Nación, las entidades territoriales, o las entidades descentralizadas de aquella o éstas tienen aportes iguales o superiores al 50%.
    3. Empresa de servicios públicos privada. Es aquella cuyo capital pertenece mayoritariamente a particulares, o a entidades surgidas de convenios internacionales que deseen someterse íntegramente para estos efectos a las reglas a las que se someten los particulares.

A su turno, el artículo 17 de la ley citada señala que “las empresas de servicios públicos son sociedades por acciones cuyo objeto es la prestación de los servicios públicos de que trata esta ley”. De otro lado, el artículo 38 de la Ley 489 de 1998 determina la integración de la Rama Ejecutiva del Poder Público en el orden nacional, y en su literal d) señala que las empresas sociales del Estado y las empresas oficiales de servicios públicos domiciliarios pertenecen a las entidades de la Rama Ejecutiva del sector descentralizado por servicios. El artículo 68 de esta ley, al listar las entidades descentralizadas del orden nacional, se refirió únicamente a las empresas oficiales de servicios públicos, esto es, aquellas en las que la participación del Estado es del 100%[1].

Lo anterior llevó a pensar que el legislador había excluido de la Rama Ejecutiva a las empresas de servicios públicos mixta –capital público superior al 50%– y las privadas –capital público inferior al 50%–. Sin embargo, la Corte Constitucional determinó que tanto las empresas de servicios públicos mixta como las privadas hacían parte de la Rama Ejecutiva, toda vez que el literal g) del artículo 38 de la Ley 489 de 1998 dice: “g) Las demás entidades administrativas nacionales con personería jurídica que cree, organice o autorice la ley para que formen parte de la Rama Ejecutiva del Poder Público”.

La Corte Constitucional, además de señalar la pertenencia a la Rama Ejecutiva de las empresas de servicios públicos mixtas y privadas, también sostuvo que se trataba de entidades descentralizadas por servicios, en los términos del artículo 68 de la Ley 489 de 1998:

Nótese cómo una empresa de servicios públicos privada es aquella que mayoritariamente pertenece a particulares, lo cual, a contrario sensu, significa que minoritariamente pertenece al Estado o a sus entidades. Y que una empresa de servicios públicos mixta es aquella en la cual el capital público es igual o superior al cincuenta por ciento (50%), lo cual significa que minoritariamente pertenece a particulares. Así las cosas, una y otra se conforman con aporte de capital público, por lo cual su exclusión de la estructura de la Rama Ejecutiva y de la categoría jurídica denominada “entidades descentralizadas” resulta constitucionalmente cuestionable, toda vez que implica, a su vez, la exclusión de las consecuencias jurídicas derivadas de tal naturaleza jurídica, dispuestas expresamente por la Constitución.

No obstante, la Corte observa que una interpretación armónica del literal d) del artículo 38 de la Ley 489 de 1998, junto con el literal g) de la misma norma, permiten entender que la voluntad legislativa no fue excluir a las empresas de servicios públicos mixtas o privadas de la pertenencia a la Rama Ejecutiva del poder público. […]

Nótese cómo en el literal d) el legislador incluye a las “demás entidades administrativas nacionales con personería jurídica que cree, organice o autorice la ley para que formen parte de la Rama Ejecutiva del Poder Público”, categoría dentro de la cual deben entenderse incluidas las empresas de servicios públicos mixtas o privadas, que de esta manera, se entienden como parte de la Rama Ejecutiva en su sector descentralizado nacional.

Así las cosas, de cara a la constitucionalidad del artículo 38 de la Ley 498 de 1998, y concretamente de la expresión “las empresas oficiales de servicios públicos domiciliarios” contenida en su literal d), la Corte declarará su exequibilidad, por considerar que dentro del supuesto normativo del literal g) se comprenden las empresas mixtas o privadas de servicios públicos, que de esta manera viene a conformar también la Rama Ejecutiva del poder público.

[…]

Obsérvese que si bien el legislador sólo considera explícitamente como entidades descentralizadas a las empresas oficiales de servicios públicos, es decir a aquellas con un capital cien por ciento (100%) estatal, lo cual haría pensar que las mixtas y las privadas no ostentarían esta naturaleza jurídica, a continuación indica que también son entidades descentralizadas “las demás entidades creadas por la ley o con su autorización, cuyo objeto principal sea el ejercicio de funciones administrativas, la prestación de servicios públicos o la realización de actividades industriales o comerciales con personería jurídica, autonomía administrativa y patrimonio propio.” (Subraya la Corte). Así las cosas, de manera implícita incluye a las empresas de servicios públicos mixtas o privadas como entidades descentralizadas, por lo cual la Corte no encuentra obstáculo para declarar su constitucionalidad[2].

En esta providencia también se hace una aclaración que resulta importante: las empresas prestadoras de servicios públicos, de carácter mixto no deben ser consideradas como sociedades de economía mixta. La anterior conclusión fue fundamentada sobre la idea del carácter o naturaleza especial que la Constitución le dio a las Empresas de Servicios Públicos:

No obstante, después de haber estudiado los conceptos de sociedad de economía mixta y de empresa de servicios públicos, la Corte estima que la naturaleza y el régimen jurídico especial de la prestación de los servicios públicos dispuesto por el constituyente en el artículo 365 de la Carta impiden considerar que las empresas de servicios públicos constituidas bajo la forma de sociedades por acciones, en las cuales concurran en cualquier proporción el capital público y el privado, sean “sociedades de economía mixta”. A juicio de la Corporación, y por lo dicho anteriormente, se trata de entidades de tipología especial expresamente definida por el legislador en desarrollo de las normas superiores antes mencionadas, que señalan las particularidades de esta actividad.

[…]

Al parecer de la Corte, la interpretación según la cual las empresas de servicios públicos son sociedades de economía mixta resulta contraria a la Constitución. Ciertamente, según se dijo arriba, del artículo 365 superior se desprende que el régimen y la naturaleza jurídica de los prestadores de servicios públicos es especial; además, del numeral 7° del artículo 150 de la Carta, se extrae que el legislador está constitucionalmente autorizado para crear o autorizar la creación de “otras entidades del orden nacional”, distintas de los establecimientos públicos, las empresas comerciales e industriales de Estado y las sociedades de economía mixta[3].

Así las cosas, es impreciso afirmar que existen empresas de servicios públicos, cuya naturaleza jurídica es de sociedad de economía mixta, toda vez que, como quedó visto, las empresas de servicios públicos tienen una naturaleza jurídica especial que viene dada directamente por el artículo 356 de la Constitución Política. El hecho de que su composición accionaria esté compartida por recursos públicos y privados no la convierte en sociedad de economía mixta, pues las empresas de servicios públicos tienen su clasificación propia dependiendo de la composición de su capital accionario: empresas de servicios públicos oficiales, mixtas y privadas. Ahora, sin importar su clasificación, todas hacen parte de la Rama Ejecutiva, del sector descentralizado por servicios.

En ese orden, la Constitución Política de 1991 incorporó un modelo de liberalización para prestar servicios públicos domiciliarios, con arreglo al cual estos pueden ofrecerse en el mercado, en un esquema de libre competencia, directamente por el Estado, por particulares o por comunidades organizadas[4].

Con base en este presupuesto constitucional de liberalización de los servicios públicos domiciliarios el legislador expidió la Ley 142 de 1994, mediante la cual se establece el régimen de los servicios públicos domiciliarios. El artículo 15 ibídem enuncia las personas autorizadas para prestar los servicios públicos domiciliarios: i) las empresas de servicios públicos, ii) los productores marginales, iii) los municipios, en ciertos casos, iv) las organizaciones autorizadas y v) las entidades descentralizadas que se encontraran prestándolos y cumplan los requisitos establecidos en la ley[5].

En lo que atañe específicamente al régimen de contratación, el artículo 31 de la Ley 142 de 1994, modificado por el artículo 3 de la Ley 689 de 2001, dispone que los contratos que celebren las entidades estatales que prestan los servicios públicos domiciliarios “no estarán sujetos a las disposiciones del Estatuto General de Contratación de la Administración Pública, salvo en lo que la presente ley disponga otra cosa”. Por su parte, el artículo 32 de la Ley 142 consagra el régimen de derecho privado para las empresas de servicios públicos domiciliarios, indicando que sus actos se rigen por los principios y reglas aplicables a los particulares[6].

En consecuencia, de la lectura sistemática de las normas referidas puede concluirse que el régimen jurídico que, por regla general, debe aplicarse a la contratación que efectúan las empresas prestadoras de servicios públicos domiciliarios es el derecho privado, y solo excepcionalmente el contenido en el Estatuto General de Contratación de la Administración Pública[7]. En otras palabras, las empresas prestadoras de servicios públicos domiciliarios se sujetan, en su actividad contractual, a las disposiciones del derecho privado, salvo en aquellos casos en los que la Constitución, la Ley 142 de 1994 u otras leyes especiales, sometan tal conducta al Estatuto General de Contratación de la Administración Pública, es decir, a la Ley 80 de 1993, Ley 1150 de 2007 y demás normas complementarias. Esto no significa que la actividad contractual de las empresas prestadoras de servicios públicos domiciliarios se rija por un “derecho privado puro”, pues este se encuentra irrigado, entre otras cosas, por los principios de la función administrativa y de la gestión fiscal, previstos en los artículos 209 y 267 de la Constitución, toda vez que así lo dispone el artículo 13 de la Ley 1150 de 2007[8].

Entre los principales principios de la función administrativa a los que se refiere el artículo 209 de la Constitución, que se proyecta hacia el desarrollo de la actividad contractual de las empresas de servicios públicos, es el de publicidad[9]. El principio de publicidad impone a las autoridades el deber de dar a conocer sus actos, contratos y decisiones, para que se divulguen y, eventualmente, se controlen dichas actuaciones. Es por eso que, en materia de la contratación estatal, el literal c) del artículo 3 de la Ley 1150 de 2007 establece el Sistema Electrónico para la Contratación Pública –SECOP– como un mecanismo que “contará con la información oficial de la contratación realizada con dineros públicos, para lo cual establecerá los patrones a que haya lugar y se encargará de su difusión a través de canales electrónicos”[10].

En particular, tratándose del deber de publicación de las entidades estatales exceptuadas del Estatuto General de Contratación de la Administración Pública, resultan particularmente relevante lo dispuesto en el artículo 53 de la Ley 2195 de 2022, mediante el cual se adiciona el artículo 13 de la Ley 1150 de 2007. La referida disposición les asigna la obligación a las entidades estatales que por disposición legal cuenten con un régimen contractual excepcional al del Estatuto General de Contratación de la Administración Pública de publicar los documentos relacionados con su actividad contractual en el Sistema Electrónico para la Contratación Pública –SECOP II- o la plataforma transaccional que haga sus veces. Al respecto, la norma citada, de manera expresa, señala:

“Adiciónese los siguientes incisos al artículo 13 de la Ley 1150 de 2007, el cual quedará así:

Artículo 13. PRINCIPIOS GENERALES DE LA ACTIVIDAD CONTRACTUAL PARA ENTIDADES NO SOMETIDAS AL ESTATUTO GENERAL DE CONTRATACIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA. Las entidades estatales que por disposición legal cuenten con un régimen contractual excepcional al del Estatuto General de Contratación de la Administración Pública, aplicarán en desarrollo de su actividad contractual, acorde con su régimen legal especial, los principios de la función administrativa y de la gestión fiscal de que tratan los artículos 209 y 267 de la Constitución Política, respectivamente según sea el caso y estarán sometidas al régimen de inhabilidades e incompatibilidades previsto legalmente para la contratación estatal.

En desarrollo de los anteriores principios, deberán publicar los documentos relacionados con su actividad contractual en el Sistema Electrónico para la Contratación Pública –SECOP II– o la plataforma transaccional que haga sus veces. Para los efectos de este artículo, se entiende por actividad contractual los documentos, contratos, actos e información generada por oferentes, contratista, contratante, supervisor o interventor, tanto en la etapa precontractual, como en la contractual y la postcontractual.

A partir de la entrada en vigencia de la presente Ley, se establecerá un periodo de transición de seis (6) meses, para que las entidades den cumplimiento efectivo a lo aquí establecido”. [Cursiva fuera de texto].

Cabe destacar que cuando la norma trascrita hace referencia a que el mencionado deber de publicidad debe cumplirse en el SECOP II “o la plataforma transaccional que haga sus veces”, esta expresión debe interpretarse bajo el entendido de que si bien el SECOP II es la plataforma oficial que actualmente se utiliza como mecanismo transaccional, en caso de que dicha plataforma sea remplazada por otra que tenga una denominación distinta, las entidades que tienen un régimen exceptuado deben continuar publicando la documentación de su actividad contractual en la nueva plataforma. En ese sentido, la locución «la plataforma que haga sus veces» no puede interpretarse como una autorización para que las entidades obligadas en virtud del artículo 53 de la Ley 2195 de 2022 pueden emplear sus páginas web o sus propios portales electrónicos para cumplir con el deber de publicidad que les asiste. Con esto se logra que la ciudadanía pueda encontrar en un mismo sistema la gestión de la actividad contractual del Estado, garantizándose en mayor grado la transparencia y el acceso a la documentación pública.

En cuanto alcance del deber de publicación regulado por la norma transcrita, es importante tener en cuenta que esta lo circunscribe a la “actividad contractual”, expresión que el propio artículo acota en función de su aplicación. De acuerdo con esta acotación, el deber de publicación que le asiste a entidades estatales exceptuadas recae sobre “[…] los documentos, contratos, actos e información generada por oferentes, contratista, contratante, supervisor o interventor, tanto en la etapa precontractual, como en la contractual y la postcontractual”. En ese sentido, el artículo 53 de la Ley 2195 de 2022 establece el deber de publicar toda aquella información relacionada con las diferentes fases de a través de las que se desarrollan los contratos que celebran para el desarrollo de su objeto social.

Conforme a lo anterior, para que las entidades exceptuadas cumplan con el deber de publicidad consagrado en el artículo 53 de la Ley 2195 de 2022, se requiere que publiquen en el SECOP II todo documento expedido durante las diferentes etapas del proceso contractual, abarcando desde la fase previa a su celebración, pasando por la ejecución y hasta la fase posterior a su ejecución. Sin perjuicio de lo anterior, vale la pena aclarar que el cumplimiento del deber de publicación de la documentación contractual debe armonizarse con las normas aplicables al tipo de información que estas contienen[11]. Lo anterior significa que, respecto de datos sensibles, información sometida a reserva o de la cual proceda un tratamiento especial que impida su publicidad, las entidades deberán proceder de conformidad con el tratamiento que impongan tales normas.

Ahora bien, para responder al tema objeto de consulta es importante mencionar que, el hecho de que las Empresas de Servicios Públicos deban ser constituidas como sociedades por acciones implica que su naturaleza jurídica se encuentra permeada por una particular mixtura de aplicación de derecho público y privado. Esto se encuentra particularmente en regulado en el Capítulo I del Título I de la Ley 142 de 1994–artículos 17 a 26–. De este capítulo se destaca el artículo 19, el cual, al referirse al régimen jurídico de las Empresas de Servicios Públicos Domiciliarios determina una serie de reglas especiales aplicables a la constitución, gestión, composición y disolución de este tipo de entidades. Sin perjuicio de las demás reglas especiales desarrolladas por dicho artículo, el artículo 19.15 establece que, en lo no regulado por dicha norma, “las Empresas de Servicios Públicos se regirán por las reglas del Código de Comercio sobre sociedades anónimas”. 

De eso se deriva que, las Empresas de Servicios Públicos pueden crearse como resultado de la celebración de un contrato de sociedad, el cual supone un negocio jurídico en virtud del cual  “[…] dos o más personas se obligan a hacer un aporte en dinero, en trabajo o en otros bienes apreciables en dinero, con el fin de repartirse entre sí las utilidades obtenidas en la empresa o actividad social […] [dando lugar a] una persona jurídica distinta de los socios individualmente considerados”, según establece el artículo 98 del Código de Comercio. Al respecto, vale la pena recordar que las sociedades por acciones son una particular categoría del contrato de sociedad y es utilizada para referirse a tipos societarios– concebidos como sociedades de capital– como las sociedades anónimas, por acciones simplificada y en comandita por acciones, en las que las acciones constituyen el método de división de capital, que suponen “partes iguales de capital de igual valor representadas en títulos, que, bajo principio supletorio, son libremente negociables”[12]. El artículo 375 del Código de Comercio determina que “El capital de la sociedad anónima se dividirá en acciones de igual valor que se representarán en títulos negociables”. Lo anterior, supone “la fungibilidad económica y jurídica del accionista, pues permite la sucesiva y constante sustitución de los titulares del capital”[13].

Esta fungibilidad de las acciones se viene a materializar a través de negocios jurídicos como la enajenación de acciones y la suscripción de acciones a los que se refiere los artículos 384 y 406 del Código de Comercio. El artículo 384 determina que la suscripción de acciones es “un contrato por el cual una persona se obliga a pagar un aporte a la sociedad de acuerdo con el reglamento respectivo y a someterse a sus estatutos. A su vez, la compañía se obliga a reconocerle la calidad de accionista y a entregarle el título correspondiente”[14]. Por su parte, de conformidad con el artículo 406, los titulares de las acciones nominativas de una sociedad por acciones tienen la posibilidad de enajenarlas mediante acuerdos de voluntades, cuya oponibilidad está condicionada por la inscripción en el libro del registro de acciones[15]. Según esto, la suscripción y la enajenación de acciones son acuerdos de voluntades a través de los cuales se negocia el capital de las sociedades de capital representado en las acciones.

La anterior conclusión resulta particularmente relevante para el tema objeto de consulta, en la medida en que, a juicio de esta Subdirección, negocios jurídicos como el contrato de sociedad, la suscripción y la enajenación de acciones no constituyen una manifestación de la actividad contractual a la que se refiere el artículo 53 de la Ley 2195 de 2022, ni hacen parte de la contratación que recoge el Sistema Electrónico de Contratación Pública–SECOP–. Esto en la medida en que, la actividad contractual a la que se refiere dicha norma se circunscribe a los procesos dirigidos a la satisfacción de las necesidades de bienes, obras y servicios, que se le presentan a las entidades estatales con ocasión del desarrollo de su objeto social. Dicho proceso se materializa a través de la celebración y ejecución de un contrato, lo cual supone el agotamiento de etapas precontractual, contractual y postcontractual, que se desarrollan bajo seguimiento técnico, económico, jurídico y financiero que se realiza mediante la supervisión e interventoría.

Estas etapas, a las que expresamente hace alusión la definición de actividad contractual establecida por el artículo 53 de la Ley 2195 de 2022, no son propias los negocios jurídicos como el contrato de sociedad, la suscripción y la compraventa de acciones, las cuales se desarrollan conforme a lo previsto en los artículos 98, 384 y ss. del Código de Comercio, con el fin de gestionar los aportes de capital que determinadas personas destinan para el desarrollo de un objeto social, con el fin generar utilidades. Debido a esta diferenciación, es que los mencionados negocios societarios no son subsumibles dentro del Código Estándar de Productos y Servicios de Naciones Unidas -UNSPC-, que como su propio nombre lo indica está destinado a la clasificación de bienes y servicios.

Con todo, si bien es posible concluir que las Empresas de Servicios Públicos no están obligadas a publicar en el SECOP los contratos de sociedad, suscripción y compraventa de acciones, ello no significa que estos no estén llamados a garantizar el principio de publicidad respecto de este tipo de actuaciones. Para tales efectos, las entidades deben verificar el alcance de disposiciones como los artículos 19.10 y 79.9 de la Ley 142 de 1994, así como de lo dispuesto en el Código de Comercio, el Decreto 2555 de 2010 y demás normas que regulan los negocios jurídicos de enajenación de acciones de sociedades de capital y contemplan mecanismos como el Registro Nacional de Valores.

4. Referencias normativas, jurisprudenciales y otras fuentes:

  • Constitución Política de 1991, artículos 74, 209 y 267
  • Ley 1150 de 2007, artículos 3 y 13
  • Ley 142 de 1994, artículos 14, 15, 17 al 26, 19.10, 31 y 79.9
  • Ley 489 de 1998, artículo 38
  • Decreto 1081 de 2015, artículos 2.1.1.1.1. al 2.1.1.6.1. y 2.1.1.2.1.7.
  • Ley 2195 de 2022, artículos 1 y 53
  • Decreto 2555 de 2010
  • Ley 1712 de 2014 artículos 3, 5, 9 y 11
  • Código de Comercio artículo 98, 375, 384, 406 y 901
  • Corte Constitucional. Sentencia C- 341 del 4 de junio de 2014. M. P. Mauricio González Cuervo.
  • Circular 002 del 1 de junio de 2022 del Departamento Administrativo de la Presidencia de la Republica – DAPR

5. Doctrina de la Agencia Nacional de Contratación Pública:

La Agencia Nacional de Contratación Pública – Colombia Compra Eficiente se ha pronunciado en diferentes oportunidades respecto a la aplicación los principios de publicidad y de acceso a la información pública en la contratación estatal sus fundamentos normativos y el deber de publicar la documentación contractual en el SECOP, en conceptos como el CU-367 del 23 de julio de 2020, reiterado en los conceptos: C−433 de 24 de julio de 2020, C−468 del 24 de julio de 2020, C−474 de 24 de julio de 2020, C−488 del 28 de julio de 2020, C−544 del 21 de agosto de 2020, C−575 del 27 de agosto de 2020, C−643 del 26 de octubre de 2020, C−661 del 17 de noviembre de 2020, C-094 del 13 de abril de 2021, C−068 del 22 de abril de 2021, C-185 del 29 de abril de 2021 y C-472 del 6 de septiembre de 2021. De igual manera, recientemente, se pronunció sobre la interpretación del artículo 53 de la Ley 2195 de 2022, en los conceptos C-049 del 7 de marzo de 2022, C-120 del 22 de marzo de 2022, C-124 del 22 de marzo de 2022, C-132 del 28 de marzo de 2022, C-337 del 25 de mayo de 2022, C-348 del 13 de junio de 2022, C-480 del 18 de julio de 2022, C- 544 del 29 de agosto de 2022, C-555 del 6 de septiembre de 2022, C- 821 de 29 de noviembre de 2022, C-071 del 28 de marzo de 2023 y C-044 del 3 de abril de 2024, entre otros. Estos y otros conceptos se encuentran disponibles para consulta en el Sistema de relatoría de la Agencia, al cual se puede acceder a través del siguiente enlace:

https://relatoria.colombiacompra.gov.co/ 

Te informamos que ya se encuentra disponible la Cartilla para incentivar y fortalecer el acceso a las compras y contratación pública de los pueblos y comunidades étnicas en Colombia. Esta cartilla es una apuesta de la Agencia Nacional de Contratación Pública – Colombia Compra Eficiente, para incentivar la participación de los pueblos y comunidades étnicas en las compras y contratación pública, mediante el desarrollo de los principios de igualdad, equidad e inclusión social. Puede consultar la versión actualizada en el siguiente enlace: Cartilla para incentivar y fortalecer el acceso a las compras y contratación pública de los pueblos y comunidades étnicas en Colombia | Colombia Compra Eficiente | Agencia Nacional de Contratación Pública

De otra parte, le informamos que, con el objetivo de garantizar un conocimiento adecuado de las modificaciones y/o actualizaciones realizadas a los Documentos Tipo, hemos programado una serie de capacitaciones dirigidas a todos los actores involucrados en los procesos de selección. Podrá conocer la programación y realizar tu inscripción a estas capacitaciones a través del siguiente enlace: Calendario | Colombia Compra Eficiente | Agencia Nacional de Contratación Pública

Se le informa que publicamos la nueva Guía de Contratación Pública Sostenible y Socialmente Responsable. Esta guía es un instrumento clave para integrar buenas prácticas en la contratación estatal, promoviendo los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a través de criterios y obligaciones ambientales y sociales en todas las etapas del proceso. Puede consultar la guía en el siguiente enlace: Guía de Contratación Pública Sostenible y Socialmente Responsable | Colombia Compra Eficiente | Agencia Nacional de Contratación Pública

Así mismo, lo invitamos a consultar la versión VIII de 2024, del Boletín de Relatoría de la Subdirección de Gestión Contractual relacionado con la participación de las MIPYMES en los procesos de compra y contratación pública, el cual se puede descargar en la página web de la Agencia: https://www.colombiacompra.gov.co/sites/cce_public/files/files_2020/boletin_de_realtoria_viii.pdf

Por último, lo invitamos a seguirnos en las redes sociales en las cuales se difunde información institucional:

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Este concepto tiene el alcance previsto en el artículo 28 del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo y las expresiones aquí utilizadas con mayúscula inicial deben ser entendidas con el significado que les otorga el artículo 2.2.1.1.1.3.1. del Decreto 1082 de 2015.

Atentamente,

Elaboró:

Sergio Enrique Caballero Lesmes

Analista T2-01 de la Subdirección de Gestión Contractual

Revisó:

Alejandro R. Sarmiento Cantillo

Gestor T1 -15 de la Subdirección de Gestión Contractual

Aprobó:

Carolina Quintero Gacharná

Subdirectora de Gestión Contractual ANCP – CCE

  1. Ley 489 de 1998: “Artículo 68: Entidades descentralizadas. Son entidades descentralizadas del orden nacional, los establecimientos públicos, las empresas industriales y comerciales del Estado, las sociedades públicas y las sociedades de economía mixta, las superintendencias y las unidades administrativas especiales con personería jurídica, las empresas sociales del Estado, las empresas oficiales de servicios públicos y las demás entidades creadas por la ley o con su autorización, cuyo objeto principal sea el ejercicio de funciones administrativas, la prestación de servicios públicos o la realización de actividades industriales o comerciales con personería jurídica, autonomía administrativa y patrimonio propio. Como órganos del Estado aun cuando gozan de autonomía administrativa están sujetas al control político y a la suprema dirección del órgano de la administración al cual están adscritas”.

  2. Corte Constitucional. Sentencia C-736 de 2007. C.P. Marco Gerardo Monroy Cabra.

  3. Ibíd.

  4. Así lo ha reconocido la doctrina en la materia, al afirmar: “El modelo que se adoptó en la Constitución de 1991 para los servicios públicos se caracteriza por la liberalización de su prestación, por un fuerte poder del Estado para intervenir en ellos y por la adopción de instituciones para lidiar con los principales problemas que respecto de las tarifas enfrentaron históricamente estos servicios: la interferencia política en su fijación y el abuso por parte de los prestadores de su posición cuando no tienen suficiente competencia en sus mercados.

    Como base del modelo de liberalización, la Constitución removió las barreras jurídicas de entrada a la prestación de los servicios públicos y estableció como regla general que ellos “podrán ser prestados por el Estado, directa o indirectamente, por comunidades organizadas o por particulares” […].

    Al establecer esta libertad de entrada, la Constitución abrió la puerta para romper con el modelo de prestación basado exclusivamente en los monopolios estatales que estuvo vigente por más de medio siglo. Y aunque bajo la Constitución de 1991 es posible aún la creación de monopolios de derecho para los servicios públicos, para ello deben cumplirse procedimientos muy exigentes desde el punto de vista político y jurídico: debe hacerse mediante una ley de iniciativa gubernamental aprobada por ambas cámaras del Congreso y, en todo caso, puede ocurrir solo mediando indemnización previa y plena” (NÚÑEZ FORERO, Felipe. Servicios públicos domiciliarios, telecomunicaciones e infraestructura (instituciones, regulación y competencia). Bogotá: Universidad Externado de Colombia, 2017. p. 43).

  5. En efecto, dicho artículo establece: “Pueden prestar los servicios públicos:

    15.1. Las empresas de servicios públicos.

    15.2. Las personas naturales o jurídicas que produzcan para ellas mismas, o como consecuencia o complemento de su actividad principal, los bienes y servicios propios del objeto de las empresas de servicios públicos.

    15.3. Los municipios cuando asuman en forma directa, a través de su administración central, la prestación de los servicios públicos, conforme a lo dispuesto en esta Ley.

    15.4. Las organizaciones autorizadas conforme a esta Ley para prestar servicios públicos en municipios menores en zonas rurales y en áreas o zonas urbanas específicas.

    15.5. Las entidades autorizadas para prestar servicios públicos durante los períodos de transición previstos en esta Ley.

    15.6. Las entidades descentralizadas de cualquier orden territorial o nacional que al momento de expedirse esta Ley estén prestando cualquiera de los servicios públicos y se ajusten a lo establecido en el parágrafo del artículo 17”.

  6. Así lo establece la norma: “Salvo en cuanto la Constitución Política o esta Ley dispongan expresamente lo contrario, la constitución, y los actos de todas las empresas de servicios públicos, así como los requeridos para la administración y el ejercicio de los derechos de todas las personas que sean socias de ellas, en lo no dispuesto en esta Ley, se regirán exclusivamente por las reglas del derecho privado.

    La regla precedente se aplicará, inclusive, a las sociedades en las que las entidades públicas sean parte, sin atender al porcentaje que sus aportes representen dentro del capital social, ni a la naturaleza del acto o del derecho que se ejerce.

    Se entiende que la autorización para que una entidad pública haga parte de una empresa de servicios públicos organizada como sociedad por acciones, faculta a su representante legal, de acuerdo con los estatutos de la entidad, para realizar respecto de la sociedad, las acciones y los derechos inherentes a ellas [y] todos los actos que la ley y los estatutos permiten a los socios particulares”.

  7. Consejo de Estado. Sección Tercera, Subsección C. Sentencia del 13 de abril de 2011. Exp. 37423. Consejero Ponente: Jaime Orlando Santofimio Gamboa. En similar sentido, puede verse la Sentencia del Consejo de Estado. Sección Tercera. Subsección B, del 15 de noviembre de 2011. Exp. 21178. Consejera ponente: Ruth Stella Correa Palacio.

  8. Esta norma dispone: “Las entidades estatales que por disposición legal cuenten con un régimen contractual excepcional al del Estatuto General de Contratación de la Administración Pública, aplicarán en desarrollo de su actividad contractual, acorde con su régimen legal especial, los principios de la función administrativa y de la gestión fiscal de que tratan los artículos 209 y 267 de la Constitución Política, respectivamente según sea el caso y estarán sometidas al régimen de inhabilidades e incompatibilidades previsto legalmente para la contratación estatal”.

  9. La Corte Constitucional ha señalado que el principio de publicidad es la garantía que tienen las personas de conocer las actuaciones judiciales y administrativas. De este modo, explica:El principio de publicidad se encuentra consagrado en el artículo 209 de la Constitución Política, que señala que la función administrativa está al servicio de los intereses generales y se desarrolla con fundamento entre otros, en el “principio de publicidad”, el cual se evidencia en dos dimensiones. La primera de ellas, como el derecho que tienen las personas directamente involucradas, al conocimiento de las actuaciones judiciales y administrativas, la cual se concreta a través de los mecanismos de comunicación y la segunda, como el reconocimiento del derecho que tiene la comunidad de conocer las actuaciones de las autoridades públicas y, a través de ese conocimiento, a exigir que ellas se surtan conforme a la ley”. Corte Constitucional. Sentencia C- 341 del 4 de junio de 2014. M. P. Mauricio González Cuervo.

  10. Ley 1150 de 2007: “Artículo 3. De conformidad con lo dispuesto en la Ley 527 de 1999, la sustanciación de las actuaciones, la expedición de los actos administrativos, los documentos, contratos y en general los actos derivados de la actividad precontractual y contractual, podrán tener lugar por medios electrónicos. Para el trámite, notificación y publicación de tales actos, podrán utilizarse soportes, medios y aplicaciones electrónicas. Los mecanismos e instrumentos por medio de los cuales las entidades cumplirán con las obligaciones de publicidad del proceso contractual serán señalados por el Gobierno Nacional.

    Lo anterior, sin perjuicio de las publicaciones previstas en el numeral 3 del artículo 30 de la Ley 80 de 1993.

    Con el fin de materializar los objetivos a que se refiere el inciso anterior, el Gobierno Nacional desarrollará el Sistema Electrónico para la Contratación Pública, Secop, el cual:

    […]

    c) Contará con la información oficial de la contratación realizada con dineros públicos, para lo cual establecerá los patrones a que haya lugar y se encargará de su difusión a través de canales electrónico”.

  11. Ley 1437 de 2011: “Artículo 24. Informaciones y documentos reservados. Solo tendrán carácter reservado las informaciones y documentos expresamente sometidos a reserva por la Constitución Política o la ley, y en especial:

    1. Los relacionados con la defensa o seguridad nacionales.

    2. Las instrucciones en materia diplomática o sobre negociaciones reservadas.

    3. Los que involucren derechos a la privacidad e intimidad de las personas, incluidas en las hojas de vida, la historia laboral y los expedientes pensionales y demás registros de personal que obren en los archivos de las instituciones públicas o privadas, así como la historia clínica.

    4. Los relativos a las condiciones financieras de las operaciones de crédito público y tesorería que realice la nación, así como a los estudios técnicos de valoración de los activos de la nación. Estos documentos e informaciones estarán sometidos a reserva por un término de seis (6) meses contados a partir de la realización de la respectiva operación.

    5. Los datos referentes a la información financiera y comercial, en los términos de la Ley Estatutaria 1266 de 2008.

    6. Los protegidos por el secreto comercial o industrial, así como los planes estratégicos de las empresas públicas de servicios públicos.

    7. Los amparados por el secreto profesional.

    8. Los datos genéticos humanos.

    Parágrafo. Para efecto de la solicitud de información de carácter reservado, enunciada en los numerales 3, 5, 6 y 7 solo podrá ser solicitada por el titular de la información, por sus apoderados o por personas autorizadas con facultad expresa para acceder a esa información”.

  12. REYES VILLAMIZAR, Francisco. Derecho societario. Tomo I. Editorial Temis, Bogotá, 2020. pág 44.

  13. Ibid.

  14. “Artículo 384. Definición de suscripción de acciones. La suscripción de acciones es un contrato por el cual una persona se obliga a pagar un aporte a la sociedad de acuerdo con el reglamento respectivo y a someterse a sus estatutos. A su vez, la compañía se obliga a reconocerle la calidad de accionista y a entregarle el título correspondiente.

    En el contrato de suscripción no podrá pactarse estipulación alguna que origine una disminución del capital suscrito o del pagado”.

  15. “Artículo 406. Negociación de acciones nominativas. La enajenación de las acciones nominativas podrá hacerse por el simple acuerdo de las partes; mas para que produzca efecto respecto de la sociedad y de terceros, será necesaria su inscripción en el libro de registro de acciones, mediante orden escrita del enajenante. Esta orden podrá darse en forma de endoso hecho sobre el título respectivo.

    Para hacer la nueva inscripción y expedir el título al adquirente, será menester la previa cancelación de los títulos expedidos al tradente.

    Parágrafo. En las ventas forzadas y en las adjudicaciones judiciales de acciones nominativas, el registro se hará mediante exhibición del original o de copia auténtica de los documentos pertinentes”.

Preguntas frecuentes

¿Qué obligación de publicación existe en SECOP II para entidades estatales exceptuadas?
Deben publicar los documentos relacionados con su actividad contractual en el SECOP II o la plataforma transaccional que haga sus veces, según el artículo 53 de la Ley 2195 de 2022.
¿Cuál es el papel del principio de publicidad en la contratación de empresas de servicios públicos?
Impone a las autoridades el deber de dar a conocer sus actos, contratos y decisiones para su divulgación y control.
¿Las empresas prestadoras de servicios públicos domiciliarios se rigen por derecho privado o por el Estatuto General?
Por regla general, su contratación se sujeta al derecho privado, y solo excepcionalmente al Estatuto General de Contratación de la Administración Pública (Ley 80 de 1993, Ley 1150 de 2007 y complementarias).
¿Existe una naturaleza jurídica de “sociedad de economía mixta” para las empresas de servicios públicos?
El concepto afirma que es impreciso señalar que existan empresas de servicios públicos con naturaleza de economía mixta, porque su naturaleza es especial conforme a la Constitución, y su clasificación depende de la composición del capital accionario.
¿La suscripción o enajenación de acciones se considera actividad contractual para efectos del SECOP y del UNSPC?
No. El concepto indica que negocios como la suscripción y la enajenación de acciones no constituyen la actividad contractual del artículo 53 de la Ley 2195 de 2022, y que el UNSPC está destinado a la clasificación de bienes y servicios.